Prensa: Pedro Palacios (Béisbol América)

Foto: Robert Vindas (Béisbol América)

 

Ya se acabó la espera y este domingo 17 de febrero del 2019, comenzó el camino para estructura la selección costarricense de béisbol, con miras a desarrollar nuevos talentos pensando en futuras competencias intencionales.

En un juego escenificado en el mítico estadio Antonio Escarré de la ciudad de San José, los ticos enfrentaron a la Universidad de Oberlín (Japón), y cayeron con pizarra de 20×5 en un encuentro que sirvió para que el nuevo mánager Mauricio Alpizar observara cada una de las piezas con las que podrá contar a la hora de armar su equipo final.

26 jugadores se dieron cita en esta preselección, que a pesar del resultado mostró destellos de habilidades y aptitudes de bueno béisbol, sobre todo a nivel de actitud.

“Sé que el resultado no es el mejor, pero lo importante es que todos los muchachos se mostraron ante su gente y se siguen preparando para evolucionar. Además, su actitud en el terreno de juego me sorprendió gratamente. Hay material para competir y seguiremos trabajando”, fueron las palabras de Alpizar luego de finalizar el cotejo con victoria para los nipones.

La nacional del béisbol costarricense, se fajó en duelo ante los asiáticos hasta el inning número cuatro, ya que con un out en el marcador pareció el receptor Luis Palma con largo doblete al jardín central que puso el juego cuatro por dos en ese momento acercando a Costa Rica en el score.

El inning que terminó de encaminar el duelo para la Universidad invitada fue el sexto, fabricando un total de once anotaciones, producto de seis imparables, incluyendo par de dobles y sacando una ventaja lapidaria de 18×3.

Por Oberlín el más destacado del cotejo fue el quinto bate y jardinero derecho Sota Khio, quien tuvo una tarde maravillosa ofensivamente al ligar de 5-4, con jonrón, cuatro carreras impulsadas, una base por bola y un golpeado (se embasó en seis de sus siete visitas al plato).

 

¡EL MUCHACHO LUCIÓ!

A pesar de la salir con la derrota el abridor costarricense Oliver Peña, se vio con bastantes argumentos para cumplir un buen rol en la rotación de lanzadores de la novena tica.

El derecho mostró una excelente curva, mezcla de envíos y un buen manejo de las esquinas para enfrentar a sus rivales. Peña trabajó por espacio de cuatro entradas completas en las cuales toleró cuatro rayitas (dos sucias), recibió cinco imparables y abanicó a dos contrarios.

Lo único que le faltó en su trabajo fue el apoyo defensivo, ya que en los cuatro innings lanzados por él la defensa de “La Nacional” falló con cuatro pecados que condenaron la labor del diestro.