Prensa: Pedro Palacios (Béisbol de América).

Foto: Cortesía.

 

La ofensiva de la selección de Puerto Rico estalló como una bomba mortal en el segundo inning y así encaminó su triunfo con marcador de nueve carreras por seis ante los anfitriones nicaragüense en el último juego de la Serie Internacional efectuada en “La Casa del Juego Perfecto”, como es bien llamado el Estadio Nacional Dennis Martínez.

El aspecto ofensivo fue el protagonista y la clave para los boricuas, quienes en el segundo acto produjeron un rally de siete anotaciones apoyados en cinco inatrapables, que motivaron al mánager Julios Sánchez a sacar su abridor Ronald Medrano, quien solo pudo laborar por espacio de un inning en los que recibió tres anotaciones (dos limpias) y otorgó cinco boletos, siendo el descontrol su peor enemigo.

Las otras cuatro carreras que recibió el pitcheo nica en la misma entrada, fueron para el relevista Berman Espinoza, quien vino para aguantar el ataque despiadado de Puerto Rico y no lo logró.

Esas siete rayitas en el inicio del juego fueron suficientes para que los boricuas se llevaran el lauro demostrando efectividad en su ataque, ya que nueve pisaron el plato con la misma cantidad de incogibles. Además, los cuatro errores defensivos de los centroamericanos jugaron un papel fundamental a favor de los isleños.

Colectivamente Puerto Rico tuvo su mejor desafío en esta Serie, y se vieron muy bien en la ofensiva y realizando de manera perfecta los fundamentos en el terreno de juego.

Sidney Duprey en plan de relevo se llevó la victoria con un trabajo de cuatro innings completos, en los que recibió dos carreras limpias y abanicó a cuatro contrarios. Ronald Medrano cargó con la derrota y Bryan Escanio se adjudicó el juego salvado.

Cada día falta menos para la cita Panamericana de Lima 2019 y todos los equipos siguen ajustando sus máquinas para buscar el metal dorado en uno de los eventos deportivos más importante en nuestro continente.